Proyectos con corazón · Textil
Kimuri
Kimuri es el proyecto de Mirari Errondosoro Echave en Amasa-Villabona, Gipuzkoa. Haoris, estampación de peces, papel artesanal y biomateriales comparten una mirada: encontrar nuevas posibilidades en lo que otros descartan.
Una tela, una huella, una materia por descubrir.
Amasa-Villabona · Gipuzkoa · País Vasco
Explorar su web ↗Ilustración editorial.
El proyecto en movimiento · 18 segundos
otra vida en cada pliegue
Un haori de Kimuri inspira este dibujo que se construye trazo a trazo. Una mirada al tejido y a sus posibilidades de transformación.
Mirari Errondosoro Echave · Amasa-Villabona
Una mirada que empieza donde algo se descarta
Una tela puede volver al cuerpo. Un pez puede dejar una imagen. Un residuo orgánico puede convertirse en el comienzo de un material. En Kimuri, estas posibilidades forman parte de una misma búsqueda: trabajar con lo que ya existe y descubrir qué otras formas puede tomar.
Detrás del proyecto está Mirari Errondosoro Echave. Lo que comenzó como un espacio personal de creación con telas japonesas fue abriéndose a los tejidos recuperados, los tintes naturales, el gyotaku y el papel artesanal. La curiosidad por los biomateriales amplió después ese recorrido. El taller reúne así diseño, artesanía y experimentación, sin reducirse a una sola familia de objetos.
El haori: una superficie para vestir y experimentar
El punto de partida fueron los haoris, prendas de inspiración japonesa con mangas amplias y una silueta que deja apreciar la caída del tejido. Mirari empezó trabajando con telas japonesas e incorporó después telas recicladas y teñidos naturales. La recuperación del material pasa a formar parte de la creación de la prenda.
En la colección conviven superficies lisas, estampados y motivos vegetales. Uno de los haoris de su galería contrapone un fondo oscuro con una composición botánica de tonos cálidos; otros dejan que las imágenes y el color recorran telas claras. Cada prenda ofrece una manera diferente de relacionar forma, dibujo y tejido.
El interés está tanto en lo que se viste como en la transformación que lo hace posible. Kimuri propone volver a mirar una tela por su capacidad de convertirse en otra cosa: el material deja de ser únicamente un punto de partida y participa en el carácter de la pieza.
La naturaleza deja huella
El gyotaku abre otra vía dentro del proyecto. Kimuri trabaja esta técnica japonesa de estampación de peces, en la que la forma natural se convierte en imagen. Su galería muestra también estampaciones de motivos marinos sobre tejidos de distintos colores: la figura, los detalles y el fondo producen resultados diferentes en cada composición.
La relación con el textil continúa, pero cambia el gesto. Si en el haori la tela adquiere una forma para vestir, aquí recibe una huella que invita a detenerse en una silueta y en sus detalles. La naturaleza entra en la pieza a través de la impresión.
La fabricación artesanal de papel completa esta exploración. No aparece solo como soporte para una imagen, sino como otra práctica del taller: hacer la superficie, atender al material y descubrir posibilidades antes de dar por terminada una pieza.
Un laboratorio a escala de taller
La investigación con biomateriales lleva esa atención hacia los residuos orgánicos. Kimuri la presenta como una forma de transformar materias descartadas y ensayar nuevos usos. La experimentación amplía así el trabajo con tejidos: además de dar otra vida a un material, se pregunta cómo construir uno nuevo.
En su galería aparecen ensayos identificados como biocerámica de cáscara de huevo y de cáscara de mejillón, además de una muestra que denomina biocuero de cáscara de huevo. Las imágenes acercan la investigación a formas concretas: superficies con textura, pequeños recipientes y piezas moldeadas que permiten observar la materia de cerca.
Una de las composiciones reúne huevos y cáscaras junto a muestras de distintas formas y relieves. Ese encuentro entre el origen y el resultado hace visible la transformación que interesa a Mirari. No se trata de una línea aislada del resto del proyecto: prolonga la voluntad de reutilizar y reinventar que ya estaba en sus primeros trabajos textiles.
Cambiar el destino de una materia también empieza por cambiar la forma de mirarla.
El proceso también se comparte
Kimuri lleva parte de estas prácticas a sus talleres. El gyotaku, el teñido natural y la fabricación artesanal de papel se presentan como experiencias para aprender haciendo y explorar el valor de los materiales recuperados.
La transmisión forma parte del proyecto junto a las piezas y los ensayos. Probar una técnica permite comprender el gesto que hay detrás de una superficie, una imagen o un color. Entre la prenda, la estampación y la materia en transformación, Kimuri mantiene abierta esa invitación a experimentar.
