Proyectos con corazón · Arte
Alberto Twose
Alberto Twose llegó a la escultura desde la arquitectura. Lo que antes servía para levantar maquetas empezó a formar lámparas, objetos y, desde 2019, volúmenes casi transparentes que se sostienen con muy poco.
El alambre dibuja en el aire y el vacío termina la pieza.
Explorar su web ↗Ilustración editorial.
El proyecto en movimiento · 18 segundos
La línea se vuelve volumen
Un retrato audiovisual de Alberto Twose, contado a través del dibujo y el movimiento.
Dibujar sin papel
Cuando la línea ocupa el espacio
Sus figuras nacen de alambre galvanizado modelado, unido con estaño y terminado en esmalte negro mate. La técnica mantiene la ligereza del trazo, pero exige resolver físicamente cada curva, apoyo y encuentro.
Peces, rostros, animales y cuerpos en movimiento aparecen como contornos incompletos. El ojo añade lo que falta y el fondo atraviesa la obra, de modo que cada cambio de luz o de punto de vista produce otra imagen.
Pensar con las manos
Twose describe un proceso en el que el pensamiento se vuelve táctil y acepta la física, el movimiento y el equilibrio del material. Esa frase explica mejor el trabajo que una idea de control absoluto: la figura se decide mientras se hace.
Cada pieza se realiza individualmente. La repetición de una familia —mar, fauna, rostro o movimiento— no elimina las pequeñas decisiones que convierten cada ejemplar en un original.
El alambre galvanizado, las uniones de estaño y el negro mate mantienen visible el dibujo en el espacio.
Un bestiario ligero
Del pez suspendido a la figura en marcha
Las colecciones recorren piezas de pared y de pedestal, marinas, animales, rostros, marcos y trabajos especiales. El pez reúne ese juego entre estructura y vacío: una silueta reconocible que deja pasar el fondo.
Al pasar de la pared al pedestal, la línea entra en la habitación. La sombra se convierte entonces en un segundo dibujo que cambia con la luz.
